JokerShot

        ¿Qué pasa cuando tenés una gran historia pero no la estás contando?

Madrid, España

Joker Shot es un licor con origen real. El cassis se produce hace siglos en los Pirineos, a partir de bayas cosechadas por productores locales, en un contexto mucho más artesanal que industrial. Esa historia siempre estuvo ahí pero la marca no la estaba contando.

Antes de empezar a trabajar, Joker Shot existía como producto, con distribución en España y una lógica más comercial enfocada en el consumo en shot.

Pero todo lo que hacía especial a la bebida quedaba fuera del relato.

Hacia afuera, era una marca más dentro de una categoría saturada. había valor, pero no estaba capitalizado. Y en una categoría donde muchas marcas compiten desde lo superficial, no tener una narrativa propia es quedar en el mismo plano que todos.

Empezamos a reconstruir la marca desde su base como una decisión estratégica. El primer paso fue entender qué hacía única a Joker Shot y qué parte de esa historia valía la pena poner en el centro. Ahí apareció el eje: recuperar el origen. Volver a esa historia de producción en los Pirineos y usarla como columna vertebral de la marca, el corazón del relato. A partir de eso, trabajamos el storytelling completo, definiendo cómo se presenta la marca, qué cuenta y desde qué lugar. Una narrativa que conecta lo artesanal con el consumo actual, y que le da profundidad a una bebida que, hasta ese momento, se comunicaba de forma superficial.

En paralelo, el trabajo no se quedó solo en la marca. En colaboración con Squadra (consultora financiera), se desarrolló el plan de negocios para evaluar y proyectar la viabilidad del relanzamiento en el mercado español.

Trabajamos sobre la estructura del negocio, el modelo de producción, la escala posible y las decisiones necesarias para acceder al financiamiento necesario. Con esa base, definimos los lineamientos para el relanzamiento.

Hoy Joker es una marca con más profundidad y una base estratégica clara para crecer. Una marca con historia, con identidad y con un lugar propio dentro de su categoría. Cuando una marca tiene algo real para contar, el trabajo real es saber ponerlo en el centro.